Vivimos inmersxs en el universo conceptual de la confrontación entre géneros. Consideramos que es la fuente de todos los males en los que descansa la desigualdad entre hombres y mujeres. A tenor de los resultados pareciera que esta dialéctica, más que abrir caminos, alimentara un bucle en el que ninguna de las partes encuentran un buen lugar.

Claudio Naranjo, través de sus investigaciones sobre las civilizaciones, ha llegado a la conclusión de que a la base de la desigualdad, los vínculos insanos y el mal trato está la mente patriarcal. Consideramos que esta visión aporta una perspectiva global de la que, en realidad, todxs somos víctimas de estar ancladxs a un modelo obsoleto de relaciones que se encuentra en estado de decadencia.

Dice Claudio Naranjo:

El mal de la civilización es la mente patriarcal. Y no me refiero sólo a la sociedad patriarcal que hace que los machos predominen sobre las mujeres y tengan un acceso más fácil al poder y a la economía. Me refiero a una forma de mentalidad que actualmente ya todos compartimos, hombres, mujeres y niños, contaminados por el mismo virus.

La mente patriarcal se manifiesta en unas relaciones de dominio-sumisión y de paternalismo-dependencia, que interfieren en la capacidad de establecer vínculos adultos solidarios y fraternales. El cerebro patriarcal-racional llama a la competencia, mientras que el femenino llama a la cooperación. Esta dependencia y obediencia compulsiva (a los gobiernos y al poder en general) no sólo son enajenadoras para el individuo sino que constituyen distorsiones, falsificaciones y caricaturas del amor.

 

Llamaré mente patriarcal, o, si se quiere, ego patrístico para referirme a ese complejo de violencia, desmesura, grandeza e insensibilidad que parece haber surgido entre las personas ante la crisis de supervivencia que sobrevino hará unos 6000 años, cuando ciertas poblaciones agrícolas arcaicas indoeuropeas y semitas tuvieron que volver a hacerse nómadas y terminaron por convertirse en comunidades de guerreros depredadores.

Al decir que una “mente patriarcal” subyace al problema patriarcal de la sociedad, he caracterizado a ésta, hasta ahora, como una sociedad en que las relaciones de dominio-sumisión y de paternalismo-dependencia interfieren en la capacidad de establecer vínculos adultos solidarios y fraternales; o, para decirlo de otra manera, una sociedad en la que el hambre de amor materno y paterno llevan a la mayor parte de las personas a una dependencia afectiva y una obediencia compulsiva que no sólo son enajenadoras sino que constituyen distorsiones, falsificaciones y caricaturas del amor.

Así como domina el pater-familias sobre “su” mujer y “sus” hijos, domina en nosotros la voz de la sociedad patriarcal represiva sobre la voz de nuestro aspecto materno y sus valores matrísticos, e igualmente sobre nuestro “niño interior”. De esta mente patriarcal, naturalmente, han cristalizado nuestras formas de vida, instituciones y leyes, que en una crisis de obsolescencia, nos vemos en la necesidad de reconsiderar y, tal vez, dejar atrás.

Pero el dominio del Padre Absoluto en la sociedad, en la cultura y a través de la historia no se ha expresado sólo a través del machismo, sino, también, a través de la tiranía de la razón sobre la emoción y el placer instintivo, y a través de una sobrevaloración del saber a expensas del amor y de la libertad. Además, la agresión de los machos adreno-maníacos del mundo ha castigado e inhibido la ternura tanto como la espontaneidad y la naturalidad, robándonos así el amor y la autenticidad, con lo que nos ha empequeñecido y aislado, interfiriendo con un potencial de hermandad sin el cual no puede florecer una sociedad sana.  

Fuente: Naranjo, C. (2010). La mente patriarcal. Barcelona: Editorial RBA.

Que el barco patriarcal se hunda, eso es lo que necesitamos para crear un mundo nuevo.

Os dejamos el primero de los cuatro vídeos de la presentación del libro al cargo de Joan Garriga en la Librería Bertrand de Barcelona:

* Claudio Naranjo (Valparaíso, 1932) Candidato al Nobel de la Paz y pionero en la integración de la psicología occidental y las corrientes espirituales orientales, es Doctor en Medicina, psiquiatra, músico y tres veces honoris causa en el campo de la educación y la psicología humanista.Para saber más

LA MENTE PATRIARCAL. CLAUDIO NARANJO
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