Disámara, en botánica, es el fruto de algunas plantas que tiene dos proyecciones membranosas (sámaras) en forma de ala, que facilitan su dispersión.

Al desprenderse del árbol, la disámara se desplaza volando en círculos hasta posarse en el suelo. Esta imagen nos inspiró el nombre de la asociación.

Tenemos muy presente que en toda relación se establece una circularidad en la que todo es principio y fin, cada parte adopta un comportamiento que influencia a la otra, que a su vez vuelve a influir sobre la primera.

Todo comportamiento es causa y efecto.

Esta forma de posicionarnos en las relaciones nos invita a responsabilizarnos de lo que hacemos o dejamos de hacer y evita culpabilizar a la otra parte como única responsable de lo que ocurre. Para ello, consideramos que el autoconocimiento es la vía fundamental para la transformación, tanto personal como colectiva, que nos permite establecer vínculos sanos.

 

Escogimos disámara (y no sámara o trisámara) porque  se trata de la unidad mínima en la que se puede establecer un vínculo entre personas.

El apellido de nuestra asociación es “vínculos sanos y buen trato”. Desde nuestras diferentes acciones, pretendemos potenciar una forma nutritiva de interaccionar con lxs demás así como de favorecer un hábito de comunicación respetuoso.

Hemos escogido un fruto con capacidad para dispersarse, como metáfora del impulso que nos motiva a abordar este camino. 

Esperamos y deseamos su sólida proliferación.